Ordenación diaconal de Evaldo Enrique Meinl
BITAR, Damián Santiago - Homilías - Homilía de monseñor Damián Bitar, obisbpo de Oberá, en la ordenación diaconal de Evaldo Enrique Meinl (Parroquia Cristo Rey, 14 de diciembre de 2025)
Regocíjense el desierto y la tierra reseca, alégrese y florezca la tierra, que prorrumpa en cantos de júbilo...digan, ¡ahí está nuestro Dios, El mismo viene a salvarnos!
Hermanos queridos,
En el Adviento del Año Santo Dios nos visita, Dios acorta distancias, Dios desciende y se involucra en la historia, Dios se hace hombre en la persona de su Hijo Jesús, Señor y Salvador; y esta cercanía hoy se manifiesta regalando a la Iglesia y a la familia diocesana un nuevo diácono, "icono" viviente de la presencia de Cristo servidor en medio de nosotros.
Saludo fraternalmente a Alejandra, esposa de Evaldo y a sus hijos Luis Antonio, Gianna Sofía y Evaldo Andrés. Saludo con aprecio a sus padres Luis y Olga y a sus hermanos Cristian y Elisa, además nos sentimos unidos a sus dos hermanitos Ezequiel y Agustín fallecidos poco después de nacer, hoy seguros intercesores en la comunión de los santos. Saludo a los demás familiares, amigos, compañeros de trabajo de la Universidad y de un modo particular saludo fraternalmente a los diáconos que hoy reciben a un hermano en el cuerpo diaconal de la diócesis.
¡Gracias a los sacerdotes de la parroquia y de la diócesis que han acompañado a Evaldo en su camino de discernimiento y formación! ¡Gracias a la familia parroquial Cristo Rey y a la Renovación Carismática Católica, espacio eclesial en el que el Señor, desde su juventud fue modelando el corazón de Evaldo con la potencia y el rocío de su Espíritu!
Un sentido recuerdo por P. Narciso, con quien Evaldo compartió una buena etapa del camino, tanto en la Capilla san Pedro y san Pablo de la sección novena, como en la Escuela Diocesana de Agentes de Pastoral y Ministerios. ¡Qué contento debe estar p. Narciso en este día!
La pregunta decisiva que Juan envió hacer a Jesús es, de alguna manera, la misma que desde la adolescencia, en medio del arduo y fascinante sendero de la vida, estuvo latente en el corazón de Evaldo: Señor, ¿Eres Tú el Salvador?, ¿Eres Tú el Mesías? ¿Eres tú el que da sentido pleno a la vida; ¿el único por el que vale la pena entregarlo todo, o debo esperar a otro?
Con el paso de los años, conducido por la admirable pedagogía divina, con un respeto delicado por la libertad, modelado por la gracia, fruto de la oración y de la apertura al Espíritu has llegado a responder:
¡Eres tú Señor!, no debo esperar otro; Tú eres el Salvador, el Señor, el Camino, la Verdad y la Vida, Tú eres la Luz, el Buen Pastor. ¡Tú eres el único que tienes palabras de vida eterna!
Y aquello que Jesús manda decir a los enviados de Juan acerca de su estilo de pastoreo, Evaldo lo puede confirmar con su propia vida: los ciegos ven, los paralíticos caminan, los sordos oyen, los leprosos son purificados, los muertos resucitan y la buena noticia es anunciada a los pobres... Sí, ¡El Señor lo hizo conmigo!
En este día de gracia singular para la Iglesia quiero recordar estas palabras del Papa Francisco: el diácono se consagra para ser, en el ministerio, escultor y pintor del rostro del Padre; es decir, está llamado a ser un reflejo de la misericordia y el amor de Dios en medio del mundo...
¡Que maravillosa vocación y misión! En el marco del adviento estás llamado a ser "visita" de Dios... asumiendo su estilo: la cercanía con todos, con todos; la compasión, especialmente con los pobres, débiles y enfermos y la ternura en primer lugar, en el ámbito de la "Iglesia doméstica": el matrimonio y la familia...
Evaldo: ¡Amá mucho a tu esposa y a tus hijos! ¡Amá mucho a tu familia con la gracia de la doble sacramentalidad! Procuren con Alejandra, como familia cristiana ser una fábrica de esperanza, sobre todo en esta época donde tanta gente no le encuentra sentido a la vida...
Ser "visita" de Dios...tomar de la mano, acompañar, ayudar a discernir, esa es la tarea que tenemos, no la de excluir. Y perdonar: tratar a los demás con la misma misericordia que el Señor nos trata a nosotros.
Ser "visita" de Dios...nunca permanecer con los brazos cruzados, indiferentes, ni con los brazos levantados en señal de fatalismo. El cristiano, el diácono, siempre, como lo hace Dios, tiende la mano...
Hoy te consagras a Dios y a su Iglesia. Recibes la gracia del Espíritu Santo a través del sacramento del Orden para que seas un fiel servidor de la Palabra y un constructor de comunión. Que tu vida sea un reflejo de la misericordia y del amor de Dios.
La Virgen Madre te cubra y te cuide junto a tu familia y te acompañe en tu ministerio para que seas "visita" de Dios en medio de su pueblo. Así sea.
+ Damián