Líbano: El Papa alertó contra una sociedad que persigue 'falsos mitos'
- 2 de diciembre, 2025
- Beirut (Líbano) (AICA)
En su visita al hospital psiquiátrico La Croix en Jal Ed Dib, el más grande de Medio Oriente, León XIV exhortó a "no olvidar a los más débiles". El hospital fue fundado por el beato Jacques Haddad.
En el último día de su primer viaje apostólico, el papa León XIV visitó el Hospital La Croix en Jal Ed Dib, uno de los mayores hospitales para personas con discapacidad mental en Medio Oriente, y elogió el trabajo de las religiosas y del personal que se dedica a cuidar a los más frágiles.
"No podemos olvidar a los más débiles", exhortó el pontífice, y alertó contra "una sociedad que, aferrándose a falsos mitos de bienestar, avanza a toda velocidad ignorando tantas situaciones de pobreza y vulnerabilidad".
La labor que se realiza en el hospital "es un claro recordatorio para todos: para su país, pero también para toda la familia humana". "Es importante -enfatizó el Santo Padre-, especialmente como cristianos, como Iglesia del Señor Jesús, estamos llamados a cuidar de los pobres", explicó el Papa. "Este es el llamado del Evangelio a todos y cada uno de nosotros".

Fundado en 1919 por el beato padre Jacques Haddad, fue transformado en hospital psiquiátrico en 1937 y posteriormente en hospital para personas con discapacidad mental en 1951.
"Quería venir porque Jesús habita en este lugar: en ustedes, los enfermos, y en quienes cuidan a los enfermos: las hermanas, los médicos, todo el personal sanitario". También aseguró a todos los presentes que rezaría por ellos.
Un incansable apóstol de la caridad
Al reflexionar sobre la fundación del hospital, el Santo Padre recordó al padre Jacques como un incansable apóstol de la caridad, "recordado por la santidad de vida que demostró especialmente en su amor por los más pobres y los que sufren". Fundó las Hermanas Franciscanas de la Cruz, quienes continúan su labor de atención a los pacientes hospitalizados.
Como el Buen Samaritano, señaló el Papa, cuidan de los heridos. Los animó a no perder la alegría de la misión, incluso cuando experimentan cansancio o desánimo, "sobre todo dadas las difíciles condiciones en las que a menudo trabajan".
A pesar de estos desafíos, el papa León los instó a "tener ante los ojos el bien que son capaces de realizar". Esto, dijo, es una gran obra a los ojos de Dios.
Para concluir, el pontífice recordó a todos los presentes que están cerca del corazón de Dios. "Él los sostiene en la palma de su mano; los acompaña con amor; y les ofrece su ternura a través de las manos y las sonrisas de quienes los cuidan". Señaló además que "el Señor les dice a cada uno que los ama y los cuida como hijos suyos. Nunca lo olviden", instó el papa León.+