Goya: Mons. Canecín ordenó un nuevo diácono camino al sacerdocio

  • 30 de diciembre, 2025
  • Goya (Corrientes) (AICA)
El seminarista Guillermo Cañete recibió ese ministerio de manos del obispo diocesano, monseñor Adolfo Canecín, en el contexto de la misa de clausura del Año Jubilar.

La diócesis de Goya celebró la ordenación diaconal del seminarista Guillermo Cañete durante la misa que el obispo diocesano, monseñor Adolfo Canecín, presidió en la catedral con motivo de la clausura del Año Jubilar de la Esperanza. 

Concelebró la misa el obispo emérito, monseñor Ricardo Faifer; el exrector del seminario, presbítero Germán Vallejos; y el clero. Previo a la Eucaristía, el nuevo diácono realizó el juramento de fidelidad en la capilla del obispado. 

Cañete, oriundo de la ciudad de Esquina y formado en el seminario interdiocesano La Encarnación de Resistencia, eligió como lema "¿Quién es mi madre y mis hermanos?".

Durante la homilía, monseñor Canecín definió el momento como un verdadero "kayrós", un tiempo de gracia para la Iglesia diocesana, y vinculó la clausura del Año Jubilar con los desafíos del Sínodo de la Sinodalidad.

"La esperanza es la espiritualidad que nos anima y pone en pie, sostiene, guía e impulsa a peregrinar sin desfallecer", manifestó y la comparó con el eje que permite avanzar con alegría hacia Dios.


El obispo profundizó en el lema jubilar "Peregrinos de esperanza", y señaló que "peregrinos significa una actitud y un modo de ser", y consideró que "caminar juntos sinodalmente es el estilo mismo de la Trinidad".

"Podemos preguntarnos cuán peregrino eres y te diré cuánta esperanza tienes", afirmó y destacó que esta virtud impulsa el compromiso con el Plan Diocesano de Pastoral.

Dirigiéndose al nuevo diácono, monseñor Canecín lo animó a asumir su ministerio con una opción concreta por los pobres. "Como diácono, asume el amor a los pobres para despertar y sostener la atención de todos hacia ellos", le encomendó y lo exhortó a trabajar en las periferias y a ser motor del camino sinodal. 

Finalmente, puso su ministerio bajo la protección de la Virgen de Itatí, patrona de la diócesis, pidiendo que sirva a una Iglesia "misionera y sinodal".+