Mons. Cargnello: 'El Jubileo nos impulsa a ser testigos de la misericordia'
- 31 de diciembre, 2025
- Salta (AICA)
Con una catedral colmada, la Iglesia salteña cerró el Año Jubilar 2025 con una Eucaristía presidida por su arzobispo y una invitación a renovar el compromiso cristiano y la misión.
La comunidad arquidiocesana de Salta celebró el 30 de diciembre la misa de clausura del Año Jubilar 2025 en la catedral basílica Señor y Virgen del Milagro, con una multitudinaria participación de fieles. La Eucaristía fue presidida por el arzobispo, monseñor Mario Cargnello, acompañado por sacerdotes del clero arquidiocesano.
En su homilía, el arzobispo salteño subrayó que el Jubileo es, ante todo, un tiempo de gracia y de conversión, y exhortó a que la experiencia vivida no quede reducida a un recuerdo del calendario.
"El Jubileo nos recuerda que Dios siempre abre caminos de esperanza. No podemos encerrarnos en la rutina: estamos llamados a ser testigos de la misericordia en medio de nuestro pueblo", afirmó.
Fe activa, cercanía y servicio
Monseñor Cargnello animó a los fieles a traducir lo vivido durante el Año Jubilar en opciones concretas de vida cristiana, marcadas por la fe activa, la cercanía y el servicio.
El arzobispo hizo referencia a la realidad social de la provincia de Salta, al señalar que la Iglesia no puede permanecer indiferente frente a las situaciones de pobreza, dolor y desigualdad.
"La Iglesia no puede ser indiferente al sufrimiento de los más pobres. El Jubileo nos impulsa a abrir el corazón y las manos para servir", expresó, e invitó a cada comunidad y a cada creyente a ser constructores de fraternidad y esperanza en el entramado social.
Monseñor Cargnello también destacó la centralidad de la unidad eclesial y de la misión evangelizadora, recordando que la fe recibida es un don que se comparte. "La fe no se guarda en un cajón, se comparte. Que este cierre del Jubileo sea un nuevo comienzo para anunciar el Evangelio con alegría", exhortó.
La celebración incluyó momentos de especial recogimiento y acción de gracias por los frutos pastorales del Año Jubilar, así como la bendición final impartida por el pastor salteño.+