El Papa inició una nueva serie de catequesis sobre el Concilio Vaticano II
- 7 de enero, 2026
- Ciudad del Vaticano (AICA)
Aconsejó la lectura de los documentos originales, conocerlo en profundidad, no a través de rumores e interpretaciones, sino releyendo sus documentos y reflexionando sobre su contenido.
El papa León XIV inició hoy una serie de catequesis dedicadas al Concilio Vaticano II (1962-1965), desafiando a los católicos a leer los documentos originales en lugar de "interpretaciones" de este magisterio, que presentó como la "estrella polar" del camino de la Iglesia.
"Aunque sentimos la llamada a no extinguir su profecía y a seguir buscando caminos para implementar sus enseñanzas, será importante volver a conocerlo de cerca, y hacerlo no a través de 'rumores' o de las interpretaciones que se han dado, sino releyendo sus documentos", declaró el pontífice, ante miles de peregrinos reunidos para la audiencia general en el Auditorio Pablo VI.
En su reflexión, el Papa explicó que, después del Año Santo, ésta es una "oportunidad preciosa" para redescubrir la "belleza y la importancia" del último concilio ecuménico, convocado por san Juan XXIII y concluido por san Pablo VI, recordando que "la generación de obispos, teólogos y fieles del Vaticano II" ya no están entre nosotros.
San Juan Pablo II: gracia para la Iglesia
León XIV señaló que estas sesiones de catequesis pretendían ser una oportunidad para redescubrir la belleza y la trascendencia de este acontecimiento eclesial. Citando las palabras de san Juan Pablo II en su carta apostólica Novo millennio ineunte: "Siento con especial intensidad el deber de presentar el Concilio como una gran gracia que ha beneficiado a la Iglesia en el siglo XX".
Benedicto XIV: la actualidad de la enseñanza conciliar
Refiriéndose a la enseñanza de Benedicto XVI, el Papa afirmó que "con el paso de los años, los documentos conciliares no perdieron su actualidad; al contrario, la enseñanza contenida en ellos resulta particularmente importante a la luz de las nuevas necesidades de la Iglesia y de la sociedad contemporánea y globalizada".
Mirando a la luz de Cristo
El Santo Padre recordó que Juan XXIII, al inaugurar los trabajos del Concilio, deseó que fueran el amanecer de un día luminoso para toda la Iglesia. "Tras la rica reflexión bíblica, teológica y litúrgica que ha tenido lugar a lo largo del siglo XX", dijo León XIV, "el Concilio Vaticano II redescubrió el rostro de Dios como Padre que, en Cristo, nos llama a ser sus hijos; contempló a la Iglesia a la luz de Cristo, luz de las naciones, como misterio de comunión y sacramento de unidad entre Dios y su pueblo; inició una importante reforma litúrgica, centrando el misterio de la salvación y la participación activa y consciente de todo el Pueblo de Dios".

El Papa recordó que el Concilio también significó abrirse al mundo e iniciar el diálogo a diversos niveles: ecuménico, interreligioso y con las personas de buena voluntad.
Restaurar la primacía de Dios
León XIV enfatizó que, guiados por las enseñanzas del Concilio, debemos continuar la reforma de la Iglesia, interpretar los signos de los tiempos, proclamar con alegría el Evangelio y ser valientes testigos de la justicia y la paz. "Redescubrir el Concilio, como afirmó el papa Francisco, nos ayuda a 'restaurar la primacía de Dios y de la Iglesia, que amaría a su Señor y a todos los que Él ama hasta la locura'", afirmó el Papa León.
Aceptar la tradición y responder a las preguntas contemporáneas
Recordando las palabras de Pablo VI al concluir el Concilio, León XIV recordó que fue un tiempo de gracia, en el que se condensaron el pasado, el presente y el futuro de la Iglesia.
"Al acercarnos a los documentos del Concilio Vaticano II y redescubrir su carácter profético y actual, abrazamos la rica tradición de la vida de la Iglesia y, al mismo tiempo, nos interrogamos sobre el presente y renovamos la alegría de salir al mundo para llevar el Evangelio del Reino de Dios, el Reino de amor, justicia y paz", añadió el Santo Padre.+