Mons. Canecín acompañará a los peregrinos en la devoción a la Cruz Gil

  • 7 de enero, 2026
  • Mercedes (Corrientes) (AICA)
Durante las celebraciones en Mercedes, el obispo invitó a vivir la piedad popular como camino de encuentro con Cristo, reconciliación y compromiso concreto de fe expresado en el servicio a los demás.

El obispo de Goya, monseñor Adolfo Canecín, expresó su cercanía pastoral a los fieles que participan de la tradicional peregrinación a la Cruz Gil, en la ciudad correntina de Mercedes, animándolos a vivir una experiencia profunda de encuentro con Cristo Crucificado y de servicio fraterno.

"Quiero, una vez más, acercarme, acogerlos y acompañarlos en su peregrinación hacia la Cruz Gil", manifestó el prelado, quien permanecerá varios días en la ciudad participando activamente de las celebraciones religiosas y encuentros con los peregrinos.

Monseñor Canecín llegó acompañado por seis seminaristas y por los presbíteros Ramón Felipe Espinoza, Adolfo Gutiérrez y Luis Alberto Adis, sacerdotes diocesanos residentes en Mercedes, quienes tuvieron a su cargo la celebración de un triduo en el oratorio de la Santísima Cruz, propiedad del obispado, donde se erigió un templo en el que se celebra la Eucaristía para los peregrinos. 

Además, durante dos días, sacerdotes de la diócesis estuvieron disponibles para escuchar confesiones y administrar el sacramento de la Reconciliación.

Este 7 de enero, el obispo presidirá a las 19 la misa en el templo de la Santísima Cruz. El jueves 8 de enero encabezará la celebración central a las 6 en el corsódromo de la ciudad de Mercedes, donde impartirá la bendición a los peregrinos y jinetes que partirán hacia el predio de la Cruz Gil, llevando la cruz de las catacumbas. Posteriormente, a las 10, rezará un responso en el cementerio local y, en el santuario ubicado sobre la ruta, bendecirá a los fieles que llegaron en peregrinación.

Carta pastoral
En su carta pastoral dirigida a los peregrinos, monseñor Canecín afirmó que su mensaje se encuentra animado y sostenido por el Magisterio de la Iglesia. En ese marco, citó a san Pablo VI, quien definió la piedad popular como "un reflejo de la sed de Dios que sólo los pobres y sencillos pueden conocer", y al papa Francisco, que en Evangelii gaudium destacó que estas expresiones son un verdadero lugar teológico que debe ser valorado con la mirada del buen pastor.

El obispo compartió también una reflexión inspirada en una canción que, según relató, le hicieron escuchar jóvenes peregrinos: "Al pecho llevo una cruz y en mi corazón lo que dice Jesús". A partir de esa expresión, invitó a los fieles a llevar siempre consigo el signo de la cruz, bendiciendo cada día sus cuerpos, hogares y pertenencias, y a guardar la Palabra de Dios en el corazón, como lo hizo la Virgen de Itatí.

Finalmente, recordó una enseñanza constante del papa Francisco, quien exhortaba a conocer, meditar y vivir dos textos fundamentales del Evangelio: el Sermón de la Montaña y el pasaje del juicio final, donde se destaca el valor del servicio a los hermanos. En ese sentido, monseñor Canecín invitó a toda la comunidad a asumir como propósito del año la lectura, meditación y puesta en práctica de estos pasajes bíblicos.

Más información, en www.obispadodegoya.org.ar y redes sociales.+