La fe se hace servicio: cuatro celebraciones del Ministerio del Lectorado en Chascomús

  • 13 de enero, 2026
  • Chascomús (Buenos Aires) (AICA)
Durante diciembre y enero, cuatro hermanos recibieron el ministerio del lectorado en distintas parroquias de la diócesis, consolidando su formación hacia el Diaconado Permanente.

La comunidad de Chascomús vivió en las últimas semanas varias celebraciones de la Institución del Ministerio del Lectorado, un paso importante en el servicio a la Palabra de Dios y a la comunidad en el camino al diaconado permanente.

El 22 de diciembre, en la parroquia Nuestra Señora de los Dolores, en la localidad de Dolores, monseñor Juan Liébana, obispo diocesano, presidió la misa e instituyó a Carlos Cuervo en el ministerio del lectorado. La ceremonia contó con la presencia del obispo auxiliar, monseñor José María Baliña, sacerdotes, familiares y miembros de la comunidad, así como de los compañeros de Carlos que serán instituidos próximamente.

El 3 de enero, la parroquia San Miguel Arcángel de San Miguel del Monte recibió a Federico Martínez, quien fue instituido lector por monseñor Liébana. Acompañaron la celebración sacerdotes, familiares, amigos y Carlos Cuervo, ya instituido, junto con la comunidad parroquial.

El 11 de enero se celebraron dos ceremonias. En la parroquia San Clemente Romano, de San Clemente del Tuyú, Ariel Becerra recibió el ministerio del lectorado durante una misa presidida por monseñor. Liébana, acompañado por monseñor Baliña; monseñor Luis Fernández, obispo emérito de Rafaela; el párroco Julio Aguiar, sacerdotes y diáconos de la región, familiares, amigos y miembros de la comunidad. Ese mismo día, en la parroquia San Bernardo de Claraval, Néstor Peralta fue instituido lector en una celebración presidida por monseñor Liébana y concelebrada por los sacerdotes Carlos Melamed y Maximiliano Turri.

El camino al diaconado permanente incluye el lectorado como un paso fundamental, donde se recibe el encargo de proclamar la Palabra de Dios en la liturgia, siendo una etapa preparatoria formal antes del acolitado y la ordenación, que implican un proceso de formación de varios años centrado en la oración, el servicio y el estudio teológico para hombres maduros (casados o célibes) que buscan servir a la Iglesia desde su realidad laical. 

El lectorado representa un servicio esencial, en el que los fieles colaboran en la evangelización y fortalecen la vida comunitaria, como destacó el papa León XIV en su carta apostólica "Una fidelidad que genera futuro", donde subraya que la unidad y la caridad constituyen un testimonio luminoso de la misión cristiana.+