Pesar por el fallecimiento del Pbro. Alfredo Lozada, sacerdote del Opus Dei
- 15 de enero, 2026
- Buenos Aires (AICA)
Murió de manera sorpresiva en La Plata y recibió el recuerdo y la oración del prelado de la Obra, monseñor Fernando Ocáriz, quien destacó su fidelidad y entrega sacerdotal.
El presbítero Alfredo Lozada, sacerdote del Opus Dei, falleció de manera sorpresiva el 13 de enero en la ciudad bonaerense de La Plata. Había desarrollado una sostenida labor pastoral en distintos ámbitos de la Iglesia.
El padre Lozada pertenecía a la prelatura del Opus Dei, institución de la Iglesia Católica que promueve la santificación de la vida ordinaria. En ese marco ejerció su ministerio sacerdotal, con especial dedicación al acompañamiento espiritual de los fieles vinculados a la Obra.
Parte de su servicio pastoral tuvo lugar en jurisdicción de la diócesis de San Nicolás de los Arroyos, donde atendió a los miembros del Opus Dei y colaboró con la vida pastoral local.
Allí también se desempeñó como capellán del Colegio "Los Aromos", función desde la cual acompañó a la comunidad educativa mediante la celebración de la Eucaristía, la administración de los sacramentos y la orientación espiritual de alumnos, familias y personal de la institución.
Como sacerdote, desarrolló las tareas propias de su ministerio: la celebración de la liturgia, la confesión, la dirección espiritual y el acompañamiento pastoral de quienes acudían a él en busca de consejo y apoyo en su vida de fe.
Carta del prelado del Opus Dei
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, el prelado del Opus Dei, monseñor Fernando Ocáriz, envió una carta al presbítero Juan Llavallol, vicario regional de la nueva Región del Plata (Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia), fechada en Roma el 14 de enero de 2026. En la misiva expresó su cercanía espiritual y su unión en la oración por el eterno descanso del padre Lozada.
En la carta, el prelado destacó la fidelidad del sacerdote "hasta el final", su amor a la vocación en la Obra y a su sacerdocio, y su esfuerzo constante por acercar a Jesucristo a las personas de su entorno, incluso en medio de la enfermedad. Señaló también que su fallecimiento se produjo de manera inesperada, mientras se encontraba realizando su curso anual, y animó a confiar una vez más en la voluntad de Dios.
Monseñor Ocáriz invitó a dar gracias por la vida y la entrega del padre Lozada, pidió transmitir su pésame a quienes compartieron con él la vida cotidiana y recordó de modo particular a sus hermanos. Asimismo, alentó a acudir a la intercesión de san Josemaría Escrivá para renovar los deseos de fidelidad en el nuevo año.
Los ritos exequiales se realizarán este 15 de enero en la ciudad de Rosario. A partir de las 10 tendrá lugar el velatorio en la parroquia San Cayetano, ubicada en Buenos Aires 2158. A las 12.30, en el mismo templo, se celebrará la misa exequial, que será concelebrada por los sacerdotes presentes.+