San Roque renovó su presencia misionera en el corazón del Impenetrable Chaqueño
- 16 de enero, 2026
- Presidencia Roque Sáenz Peña (Chaco)
En enero, la diócesis volvió a caminar junto a comunidades rurales y pueblos originarios, compartiendo la fe, la vida cotidiana y el acompañamiento pastoral en una experiencia de encuentro y esperanza
La diócesis San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña llevó adelante una nueva edición de su tradicional Misión Diocesana en el Impenetrable Chaqueño, una experiencia pastoral que, con más de tres décadas de historia, continúa dando frutos en las comunidades más alejadas del territorio.
Con el lema "En Jesús y con Jesús, ¡siempre hay esperanza!", la misión se desarrolló del 3 al 15 de enero en el ámbito de la parroquia San Francisco Solano.
En esta oportunidad participaron 65 misioneros -laicos, sacerdotes, diáconos y religiosas- que respondieron una vez más al llamado de salir al encuentro de quienes viven en condiciones de alta ruralidad y con persistentes desafíos sociales y económicos.
El Impenetrable, tierra de misión
El Impenetrable Chaqueño es una extensa región de bosque nativo que supera los 40.000 km² y alberga a unas 60.000 personas, entre ellas integrantes de los pueblos originarios wichí y qom, además de familias campesinas y pequeñas comunidades rurales. En este contexto, la misión no se planteó como una acción meramente asistencial, sino como un auténtico camino de encuentro, escucha y vida compartida.

Durante las jornadas misioneras, los equipos recorrieron parajes y hogares, compartieron el pan y el trabajo diario, jugaron con los niños y animaron la vida comunitaria. La presencia pastoral se expresó especialmente en la celebración de la Eucaristía y los sacramentos, en momentos de oración y adoración al Santísimo, y en espacios de diálogo personal que fortalecieron la fe y los vínculos fraternos.
La curia diocesana destacó que la misión es un ámbito privilegiado en el que la Iglesia se hace cercana y solidaria, recordando su llamado a salir de sí misma para acompañar a quienes más necesitan experimentar la cercanía de Dios. En ese sentido, la experiencia fue vivida tanto por las comunidades como por los propios misioneros como un tiempo de gracia y crecimiento mutuo.
La Misión Diocesana 2026 marcó además el cierre de un trienio de itinerancia pastoral, dejando huellas profundas en el territorio y renovando el compromiso de seguir sembrando gestos de solidaridad, oración compartida y esperanza cristiana en la vida cotidiana.
Agradecimiento del equipo diocesano
El Equipo de Animación Misionera agradeció especialmente la providencia de Dios manifestada en la solidaridad de tantas personas que acompañaron con su oración, alimentos y aportes económicos, haciendo posible que esta presencia pastoral llegue a los rincones más recónditos del Impenetrable.
En medio de realidades complejas y desafíos estructurales, la misión volvió a encender la certeza de que la esperanza se construye día a día en comunidad y con fe, reafirmando que, en Jesús y con Jesús, siempre hay esperanza.+