EE.UU.: tres cardenales reclaman 'una política exterior auténticamente moral'
- 20 de enero, 2026
- Washington (Estados Unidos) (AICA)
Blase Cupich, Robert McElroy, Joseph William Tobin, reflexionaron sobre decisiones recientes de la Casa Blanca y advirtieron: "El papel moral de nuestro país están siendo examinados".
Tres cardenales estadounidenses publicaron una inusual declaración conjunta sobre la política exterior de su país, retomando varios temas del discurso del papa León XIV al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede.
La declaración fue firmada por el cardenal Blase Cupich, arzobispo de Chicago; el cardenal Robert McElroy, arzobispo de Washington; y el cardenal Joseph Tobin, arzobispo de Newark.
"En 2026, Estados Unidos ha entrado en el debate más profundo y abrasador sobre el fundamento moral de sus acciones en el mundo desde el final de la Guerra Fría", escribieron.
Los cardenales afirmaron que los recientes acontecimientos en Venezuela, Ucrania y Groenlandia plantean "preguntas básicas sobre el uso de la fuerza militar y el significado de la paz".
Derecho soberano a la autodeterminación
Destacaron el derecho soberano de las naciones a la autodeterminación, señalando que este principio parece cada vez más frágil en la conflictiva geopolítica actual.
Los esfuerzos por lograr una paz justa y sostenible han sido objeto de partidismo, polarización y políticas destructivas, a pesar de que la paz es crucial para el bienestar de la humanidad, dijeron los tres cardenales.
"El papel moral de nuestro país a la hora de enfrentar el mal en todo el mundo, defender el derecho a la vida y la dignidad humana y apoyar la libertad religiosa están siendo examinados".
Dada esta situación, los cardenales afirmaron que el discurso sobre el "estado del mundo" del papa León XIV, del 9 de enero, ofrece una "base verdaderamente moral" para las relaciones internacionales y un camino para la política exterior estadounidense.
En su discurso a los diplomáticos, el Papa lamentó la debilidad del multilateralismo y el fracaso de la diplomacia a la hora de buscar el diálogo y el consenso entre las partes opuestas.
"La guerra volvió a estar de moda y el entusiasmo por ella se extiende", dijo el Papa León. "El principio establecido tras la Segunda Guerra Mundial, que prohibía a las naciones usar la fuerza para violar las fronteras, ha sido completamente socavado. La paz ya no se busca como un don y un bien deseable en sí mismo; en cambio, se busca mediante las armas como condición para afirmar el propio dominio".
Proteger el derecho a la vida
Los cardenales Cupich, McElroy y Tobin recordaron la referencia del Papa a la enseñanza católica, que debe proteger el derecho a la vida como "fundamento indispensable para todos los demás derechos humanos".
Pidieron además a los países ricos brindar ayuda humanitaria para salvaguardar la dignidad humana de quienes sufren, y lamentaron el aumento de las violaciones de la conciencia y de la libertad religiosa en nombre de la pureza ideológica o religiosa.
Los cardenales pidieron entonces una "política exterior auténticamente moral para nuestra nación", expresando su deseo de construir "una paz verdaderamente justa y duradera", como proclamó Jesús en el Evangelio.
"Renunciamos a la guerra como instrumento para intereses nacionales mezquinos y proclamamos que la acción militar debe considerarse solo como último recurso en situaciones extremas, no como un instrumento normal de la política nacional", declararon. "Buscamos una política exterior que respete y promueva el derecho a la vida humana, la libertad religiosa y la promoción de la dignidad humana en todo el mundo, especialmente mediante la asistencia económica".
En conclusión, los tres purpurados estadounidenses afirmaron que el papa León ofreció a los Estados Unidos un prisma a través del cual superar la "polarización, el partidismo y los estrechos intereses económicos y sociales" que actualmente inhiben el debate sobre su propio fundamento moral.+