Mons. Ojea llamó a la conversión, la coherencia y la adoración a Dios
- 28 de enero, 2026
- San Isidro (Buenos Aires) (AICA)
"El hombre es profundamente sí mismo cuando puede adorar a Dios", manifestó el obispo emérito de San Isidro, y recordó que "Conocer a Jesús es conocer la verdad".
El obispo emérito de San Isidro, monseñor Oscar Ojea, invitó a los fieles a vivir una auténtica conversión del corazón, a partir del llamado de Jesús en el Evangelio: "Conviértanse, porque el Reino de Dios está cerca", recordó el prelado.
Al profundizar en el sentido de la conversión, monseñor Ojea explicó que se trata de un verdadero cambio de mirada, una metanoia que comienza por un conocimiento profundo de Jesucristo. "Conocer a Jesús es conocer la verdad", afirmó, y subrayó que esa verdad no se reduce a lo que se dice, sino que implica coherencia entre la palabra y la vida: "Hoy diríamos ser auténtico", manifestó.
El obispo emérito advirtió que vivir esa coherencia resulta especialmente desafiante en el contexto actual. "Vivimos un momento dificilísimo para poder ser verdaderos, ser auténticos. Estamos llenos de miedos, de dudas y de amenazas", señaló, y alentó a los cristianos a asumir con valentía el llamado del Señor: "Más que nunca el Señor nos invita a ser coherentes y a tener el coraje de vivir la verdad", dijo.
Monseñor Ojea destacó también que conocer a Jesús supone adorarlo como Dios y apartarse de las idolatrías que dominan la vida contemporánea. "Adorar a Dios es alejar a los ídolos: el poder, el placer, el consumismo, el dejarse dominar por un consumo sin freno", enfatizó, afirmando además que solo en esa adoración el ser humano encuentra su verdadera identidad.
Finalmente, animó a los fieles a seguir a Jesús con la vida y la conducta, como lo hicieron los primeros discípulos, y a comenzar el año pidiendo la gracia de una conversión profunda. "El hombre es profundamente sí mismo cuando puede adorar a Dios".+