El Papa impulsó el diálogo social con empresarios energéticos
- 29 de enero, 2026
- Ciudad del Vaticano (AICA)
En un encuentro en el Vaticano, León XIV alentó a líderes del sector energético a promover el cuidado ambiental, el trabajo digno y la justicia climática como caminos concretos hacia una paz duradera.
El papa León XIV recibió el 24 de enero, en el Vaticano, a un grupo de empresarios globales del sector energético y de minerales críticos que operan en América Latina y el Caribe. El encuentro se inscribió en la apuesta de la Santa Sede por el diálogo social como la mejor política para construir una paz "desarmada y desarmante", capaz de traducirse en iniciativas concretas a favor de la transición justa, el desarrollo sostenible y el cuidado de la casa común.
La reunión fue coordinada por la doctora Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina (PCAL), y formó parte de un proceso más amplio impulsado por la iniciativa Construir Puentes (Building Bridges Initiative), liderada por la propia PCAL.
Desde 2022 y hasta 2026, la iniciativa Construir Puentes promovió siete encuentros de carácter sinodal, con el apoyo del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), basados en el método teológico de escuchar, discernir e iniciar procesos.
Por su naturaleza sinodal, estos espacios también han contado con la participación de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), la Red Universitaria para el Cuidado de la Casa Común (RUC), la Red Eclesial de Comunidades Organizadas (RECOR) y otras redes temáticas y territoriales del continente.
Escuchar el clamor de la Tierra y de los pobres
Según explicó Cuda, los encuentros han priorizado la escucha sincera de los clamores de la Tierra y de los pobres, así como de sus necesidades, sueños, oportunidades y amenazas, en diálogo con el Magisterio de la Iglesia, la ciencia y la sabiduría de los pueblos.
En ese marco, subrayó la necesidad de "discernir sinodalmente, sentados en una misma mesa de pares", para suscitar procesos que garanticen derechos humanos, civiles y sociales, cuiden la biodiversidad, generen trabajo digno, consideren la deuda ecológica y cumplan el Acuerdo de París de 2015.
Desarrollo, minerales críticos y justicia climática
Antes de la audiencia con el Santo Padre, los empresarios participaron de un desayuno de trabajo coordinado por la PCAL, con la presencia de los cardenales Jaime Spengler y Pedro Barreto, presidentes del CELAM y de la CEAMA, respectivamente.

El objetivo fue sentar las bases de un diálogo que aborde la tensión existente en América Latina entre el desarrollo económico -ligado a la creciente demanda de minerales críticos- y el compromiso impostergable con la justicia climática y el cuidado de la casa común. Una de las preguntas orientadoras fue cómo colaborar con el Papa en la construcción de puentes de integración, reconciliación y fraternidad para la paz.
De una lógica extractiva a una responsabilidad de custodia
Durante el encuentro con el Papa, los empresarios manifestaron su voluntad de trabajar activamente por el cuidado del ambiente, en un contexto marcado por el avance de la inteligencia artificial y la urgencia de una transición energética que priorice el bienestar de las comunidades.
En este sentido, fray Eduardo Agosta, director del Departamento de Ecología Integral de la Conferencia Episcopal Española, destacó que el encuentro tuvo un carácter ético y existencial más que técnico, e invitó a un cambio de mentalidad: pasar de ser "extractores" a asumirse como "custodios" de la creación.
Los participantes coincidieron en que la reunión no constituyó un punto de llegada, sino el inicio de una agenda transformadora con acciones concretas, orientadas a garantizar transparencia, validar estándares ambientales y aplicar los principios de la ONU sobre transición justa, en consonancia con la Doctrina Social de la Iglesia.
Al concluir, Cuda recordó palabras de León XIV dirigidas a empresarios franceses en 2025, al afirmar que actualmente es imposible mejorar el bien común sin el diálogo social. En esa perspectiva, destacó el papel de los empresarios como agentes de desarrollo y bienestar, cuyo capital humano, ético y espiritual -subrayó el pontífice- vale más que cualquier capital económico o financiero.+