León XIV: 'No hay paz posible mientras la humanidad se declara la guerra a sí misma'
- 31 de enero, 2026
- Ciudad del Vaticano (AICA)
En su discurso a los jóvenes comprometidos con la política, enfatizó la urgente necesidad de construir una paz duradera basada en la justicia, la fraternidad y el respeto a los más vulnerables.
"No puede haber paz mientras la humanidad se declara la guerra a sí misma", insistió el papa León XIV al dirigirse a los participantes del Hackatón de Innovación Política "Una Humanidad, Un Planeta".
En su discurso, el sucesor de Pedro expresó su alegría por dar la bienvenida a jóvenes comprometidos con la promoción del bien común a través del compromiso político. Reconociendo que provienen de diferentes naciones, culturas y tradiciones religiosas, elogió que su diversidad no causa división entre ellos, sino que representa "una oportunidad para la colaboración y el crecimiento de una manera sinodal".
En este contexto, les agradeció sus numerosas iniciativas, en particular el proyecto "Cuatro Sueños", impulsado por la Pontificia Comisión para América Latina e inspirado por el papa Francisco.
Recordando que el difunto Papa, en su exhortación apostólica Querida Amazonia, llamó a soñar con una renovación eclesial, ecológica, social y cultural, el papa León XIV enfatizó: "¡Es urgente que dediquemos nuestros mejores esfuerzos a estos sueños, especialmente en tiempos tan marcados por la injusticia, la violencia y la guerra!".
Tiempos marcados por la injusticia, la violencia y la guerra
El Papa recordó a los presentes que su papel como líderes los hace responsables de promover la construcción de la paz no solo a gran escala, entre las naciones, sino también concretamente en su vida cotidiana, "donde viven, donde estudian y donde trabajan".
"Si no somos capaces de fomentar la armonía en una universidad o en un lugar de trabajo, o entre partidos políticos y asociaciones cívicas, ¿cómo podemos aspirar a construir la paz en toda una sociedad, o entre pueblos y continentes?", preguntó León XIV.
Instó luego a los jóvenes a buscar siempre la paz, y afirmó que la paz es ante todo un don, pero también nos une, comprometiéndonos a "custodiarla donde existe y a buscarla donde falta", y abriendo ante nosotros "la esperanza de un mundo mejor, una esperanza compartida por todas las personas de buena voluntad. La política desempeña un papel indispensable en esta tarea".
Importante papel de la ciudadanía
Por ello, el Santo Padre los llamó a "trabajar juntos en el estudio de formas de participación que permitan a todos los ciudadanos, hombres y mujeres, participar en la vida institucional de sus naciones".
Sobre esta base, afirmó, es posible construir esa fraternidad universal "que ya se está gestando entre ustedes, jóvenes, signo de una nueva era".
"El compromiso de ustedes alcanza su máxima plenitud cuando sirve a una humanidad que busca y alcanza la paz mediante la justicia".
"Con esto en mente", dijo el Papa León, "los invito a reflexionar sobre el hecho de que no puede haber paz mientras la humanidad se declare la guerra a sí misma, descartando a los débiles, excluyendo a los pobres y permaneciendo indiferente ante los refugiados y los oprimidos".
"Solo quienes se preocupan por los más desfavorecidos son capaces de lograr lo verdaderamente grande".
"Gran destructora de la paz hoy"
El Papa citó a la santa de los "más pobres entre los pobres" y Premio Nobel de la Paz, Santa Madre Teresa de Calcuta, y recordó sus palabras en el Desayuno Nacional de Oración de Estados Unidos en 1994: "El mayor destructor de la paz hoy es el aborto", y agregó que "sus palabras siguen siendo proféticas".
"Ninguna política", enfatizó, "puede servir genuinamente al pueblo si niega a los no nacidos el don de la vida, o si descuida el apoyo a los necesitados, ya sea en sus circunstancias materiales o en su angustia espiritual".
Sin embargo, el Papa los animó a tener valor ante los numerosos desafíos, asegurándoles a los jóvenes que no están solos en la búsqueda de la fraternidad universal, pues "el único Dios nos ha confiado la tierra como hogar común para todos los pueblos".
El lema de la conferencia, "Una humanidad, un planeta", dijo, "encuentra su máxima expresión cuando se completa con las palabras 'Un solo Dios'".
León XIV concluyó invitando a los participantes a reconocer en Él a nuestro Creador amoroso y benévolo, con cada tradición religiosa contribuyendo al bien común, e impartiendo su bendición apostólica.+