El obispo de Rawson advierte sobre el riesgo de una 'Patagonia arrasada'

  • 2 de febrero, 2026
  • Rawson (Chubut) (AICA)
Mons. Álvarez expresó su preocupación ante proyectos que, por ambiciones económicas, ideología o resentimientos, amenazan el territorio, y afirmó que los bienes naturales están destinados a todos.

El obispo de Rawson, monseñor Roberto Álvarez, publicó un nuevo documento pastoral en el marco del espacio de discernimiento "En tierra fértil", en el que ofrece una reflexión sobre la actualidad social y territorial, con especial atención a los contextos de crisis, conflictividad y sufrimiento social.

En su mensaje, el prelado propone una lectura serena y evangélica del tiempo presente, con una invitación explícita a no profundizar discursos de enfrentamiento, a priorizar el bien común y a poner en el centro a los sectores más frágiles de la sociedad. En ese marco, recordó que "la persecución recayó sobre los más frágiles: los pobres, los descartados".

Como parte de su reflexión, monseñor Álvarez retomó el incendio de Roma del año 64, un hecho histórico atravesado por múltiples versiones sobre sus causas y responsables. Señaló que, más allá de las disputas de poder, la violencia y la persecución terminaron cayendo sobre una minoría vulnerable: los primeros cristianos, acusados de manera colectiva por una tragedia compleja.

A partir de ese episodio, el obispo estableció un paralelismo con la realidad actual y advirtió sobre proyectos que, en nombre del progreso o de intereses económicos, promueven la devastación del territorio. En ese sentido, expresó su preocupación ante la posibilidad de una "Patagonia arrasada" para satisfacer ambiciones económicas, cegueras ideológicas o resentimientos, y remarcó que los bienes naturales no están destinados a unos pocos, sino al conjunto de la sociedad.

En el documento, también señaló la responsabilidad que tienen la falta de planificación, la improvisación y la ausencia de reglas claras en la generación de tragedias evitables. Al recordar las medidas adoptadas por Roma tras el gran incendio, el obispo subrayó la importancia de aprender de las crisis para prevenir nuevas catástrofes.

Por último, monseñor Álvarez afirmó que no es tiempo de "echar leña al fuego" ni de profundizar tensiones con palabras. Destacó el trabajo de personas comprometidas con el bien común en la comarca andina, que enfrentan situaciones extremas con esfuerzo y riesgo personal. También sostuvo que, cuando el fuego se apaga, quienes más sufren suelen ser los pobres, los despojados y los olvidados.

El obispo concluyó su reflexión con un llamado a la responsabilidad colectiva y al cuidado de los más vulnerables, al tiempo que señaló que las investigaciones y determinaciones de responsabilidades deben darse sin convertir a las víctimas en culpables.+

[Texto completo del documento]