Multitudinaria manifestación de fe y solidaridad en Goya tras los despidos en Alal
- 2 de febrero, 2026
- Goya (Corrientes) (AICA)
Monseñor Canecín encabezó un víacrucis y luego la misa en apoyo a los 260 trabajadores despedidos de la empresa textil Alal. "Tenemos que romper la indiferencia", pidió el obispo de Goya.
La Iglesia en Goya expresó su cercanía con los trabajadores despedidos de la empresa textil Alal y sus familias mediante una jornada de oración y acompañamiento comunitario, encabezada por el obispo, monseñor Adolfo Canecín. La iniciativa reunió a centenares de personas en un contexto de fuerte preocupación social por la pérdida de más de 260 puestos de trabajo.
La convocatoria comenzó en las puertas de la fábrica y continuó con un viacrucis por la avenida Alem hasta la parroquia San José Obrero, donde se celebró la misa. Fieles, trabajadores y familiares participaron de la manifestación, que combinó expresiones de fe, dolor y esperanza ante la situación laboral que atraviesa la ciudad.
Desde el viernes previo, monseñor Canecín realizó visitas personales a las familias afectadas. En ese marco, explicó que su tarea pastoral no pasa por un análisis técnico de la crisis, sino por la cercanía humana y espiritual. Señaló que muchas personas esperan ser escuchadas y miradas a los ojos en medio de la angustia.
Al inicio de la procesión, el obispo puso la situación de los trabajadores y sus hogares en manos de Dios y de la Virgen, y recordó el valor histórico que la empresa tuvo para varias generaciones de familias goyanas. En su mensaje, llamó a no caer en la indiferencia frente al cierre de fuentes laborales y a fortalecer los vínculos comunitarios.
Monseñor Canecín afirmó que, aunque la Iglesia no tiene respuestas técnicas a los problemas macroeconómicos, sí puede ofrecer fraternidad, escucha y cercanía, valores que consideró indispensables en contextos de exclusión y sufrimiento social.
Durante la jornada también se evidenció la escasa presencia de autoridades municipales y provinciales. Ante esa situación, el obispo recordó que la función pública tiene como fin la búsqueda del bien común y citó al general José de San Martín al señalar que todo debe subordinarse a ese principio.
Al finalizar la celebración, en una parroquia colmada, el obispo pidió a los párrocos y comunidades identificar a los trabajadores despedidos dentro de sus jurisdicciones. Además, solicitó reforzar las visitas a los hogares afectados y sostener la oración por la reactivación productiva de la provincia.+