'Hoy la fraternidad no es un ideal lejano, sino una necesidad urgente', advirtió León XIV

  • 4 de febrero, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
"Demasiados hermanos y hermanas nuestros sufren los horrores de la violencia y de la guerra", lamentó el pontífice en su mensaje con motivo del Día Internacional de la Fraternidad Humana.

"Hoy, la necesidad de fraternidad no es un ideal lejano, sino una necesidad urgente", escribió el papa León XIV en su mensaje en inglés con motivo del Día Internacional de la Fraternidad Humana y la entrega del Premio Zayed a la Fraternidad Humana

El Papa define la fraternidad como "lo más preciado y universal de nuestra humanidad: el vínculo indestructible que une a todo ser humano, creado a imagen de Dios". 

"No podemos ignorar que demasiados hermanos nuestros sufren los horrores de la violencia y la guerra", advirtió el pontífice, quien, siguiendo al papa Francisco, instó a recordar que "la primera víctima de toda guerra es la vocación innata de la familia humana a la fraternidad". 

"En una época en la que el sueño de construir juntos la paz a menudo se descarta como una utopía obsoleta, debemos proclamar con convicción que la fraternidad humana es una realidad vivida, más fuerte que cualquier conflicto, diferencia o tensión", apeló.

La fraternidad, escribió el Santo Padre: "es un potencial que debe realizarse mediante un compromiso cotidiano y concreto con el respeto, el compartir y la compasión". 

Y reiteró: "Las palabras no bastan, como hermanos y hermanas, estamos llamados a salir a las periferias y converger en un sentido más amplio de pertenencia mutua", partiendo de la convicción de que "incluso las divisiones más profundas pueden sanarse con acciones concretas".

Finalmente, el Papa expresó su gratitud a Su Alteza el Jeque Mohammed bin Zayed Al Nahyan, presidente de los Emiratos Árabes Unidos, por su firme apoyo a esta iniciativa, así como al Comité Zayed por su visión y convicción moral. "Sigamos trabajando juntos para que la dinámica del amor fraternal se convierta en el camino común de todos, y para que el 'otro' ya no sea visto como un extraño o una amenaza, sino reconocido como un hermano o una hermana".

"Que Dios, nuestro Padre de todos, bendiga a cada uno de ustedes y bendiga a toda la humanidad", concluyó.+