El delegado episcopal para las Causas de los Santos destacó la figura de esta mujer "absolutamente de Dios" que será santa y redimensionó su trabajo para dar continuidad a los ejercicios espirituales.
El Papa Francisco autorizó al Dicasterio para las Causas de los Santos promulgar el decreto sobre un milagro atribuido a la intercesión de la beata María Antonia de San José.
María Antonia de Paz y Figueroa es la primera beata latinoamericana en recibir esta distinción, otorgada por una universidad pública. El diploma fue recibido por Mons. Vicente Bokalic.
Un resto óseo de la beata fue dejado en la catedral basílica. Cedido por el obispo auxiliar de Buenos Aires, Mons. Giobando, peregrinó hasta la capital salteña, donde fue bendecido por el nuncio.