Durante diciembre y enero, cuatro hermanos recibieron el ministerio del lectorado en distintas parroquias de la diócesis, consolidando su formación hacia el Diaconado Permanente.
Carlos Cuervo, Federico Martínez, Ariel Becerra y Néstor Peralta darán el primer paso hacia el diaconado permanente, comprometiéndose a proclamar y vivir la Palabra de Dios en la comunidad.
El joven Agustín Álvarez aseguró que fue "muy significativa" la celebración en la basílica de San Pedro y destacó su alegría por "reafirmar este compromiso con la Palabra en la Iglesia".
El obispo le aseguró a Agustín Álvarez que la comunidad reza para que la Palabra que se le confió "sea siempre la luz que guíe tus pasos y el fuego que encienda tu corazón al servicio de tus hermanos"