El obispo castrense presidió en la basílica del Pilar una misa en el 52 aniversario de la muerte del empresario y padre de familia declarado por la Iglesia venerable siervo de Dios.
El obispo castrense, monseñor Santiago Olivera, bendijo en la sede central de la Armada un cuadro del venerable siervo de Dios, marino, empresario y jefe de familia.
En esta fecha, la institución recordó a Enrique Shaw y pidió "favorecer un clima de inversión que multiplique la creación de empresas privadas y genere nuevas fuentes legítimas de trabajo".
Al recordar que el santo "es de todos", "no de un partido o un sector social", tambien de los empresarios, que tienen que generar empleo para erradicar la pobreza".