Al conmemorar el quinto aniversario del Tratado de Prohibición de las Armas Nucleares, los obispos renovaron el llamamiento a las naciones para que trabajen por un mundo libre de armas nucleares.
El Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, monseñor Gabriele Caccia, advirtió sobre un retroceso en la política de desarme.
"Nosotros esperamos y trabajamos verdaderamente como Santa Sede en primera línea por el desarme nuclear", afirmó el Secretario de Estado de la Santa Sede, interpelado por los periodistas.
El Observador Permanente del Vaticano ante la ONU, Mons. Gabriele Caccia, reafirma firmemente el llamamiento inquebrantable de la Santa Sede al desarme nuclear mundial.