Se trata de nueve seminaristas; un sacerdote, tío de uno de ellos, y un laico, padre de otro, muertos por odio a la fe durante la persecución religiosa en la década de los años treinta.
Dos sacerdotes italianos, mártires de los nazis en Emilia en 1944, serán beatos. Un obispo, un sacerdote, una religiosa y una fiel laica serán venerables.
Se trata de nueve salesianos polacos, muertos en los campos de concentración de Auschwitz y Dachau, y de dos curas diocesanos asesinados por odio a la fe en Checoslovaquia. Decretos de venerables.
Proclamados entre casi medio centenar de causas para canonizar a nativos de esta tierra que dieron testimonio de su fe o murieron por su fidelidad al Evangelio. Siete en el pontificado de Francisco.