Los deslizamientos de tierras y las inundaciones provocadas por ese fenómeno natural causaron ya más de 200 muertos en el sudeste asiático.
Los templos de la diócesis de Novaliches en Metro Manila abrieron sus puertas como refugios de emergencia. Mientras el país está en alerta y se aceleran las operaciones de rescate.
La iniciativa tiene por objetivo recibir aportes que permitan apoyar a las comunidades afectadas por los sistemas frontales que afecta a diversas zonas del país trasandino.
Francisco concluyó la audiencia de hoy con dos llamamientos: para que Afganistán reciba ayuda de la comunidad internacional y para una "paz definitiva", sin que haya más guerras.