"El corazón de Dios permanece abierto", dijo el cardenal arcipreste de Santa María la Mayor, en la ceremonia de cierre de la puerta santa, la primera de las basílicas papales en cerrarse.
El 5 de agosto se conmemora también la Dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor, de Roma, construida en el año 432 por orden del papa Sixto III, en el lugar indicado por la Virgen María.
El purpurado lituano, hasta ahora arcipreste coadjutor de la basílica liberiana, sucede en el cargo al cardenal Stanislaw Rylko.
Destacaron lo que significó para ellos estar allí, bajo la mirada, del "pastorazo" que fue Bergoglio. Valoraron que León XIV lo lleve en el corazón y le pidieron que lo acompañe desde el cielo.