El primado greco-católico ucraniano insistió en ese concepto en sus reflexiones diarias desde el inicio de la invasión rusa, en las que también se refirió a tres obras de misericordia espirituales.
El arzobispo de San Juan de Cuyo aseguró que la situación en Ucrania "duele, hiere, mata", por lo que invitó a seguir rezando por la paz y pidiéndole a Dios que "la guerra no nos sea indiferente".
El primado de la Iglesia Greco Católica Ucraniana hizo esa advertencia en su reflexión de hoy, en la que pidió respeto por los muertos en la guerra. Ayer, elevó una plegaria por los prisioneros.
El Secretario para las Relaciones con los Estados señaló que la Santa Sede siempre deja espacio al diálogo para lograr la paz y pidió estar atentos a la escalada de rearme. La semana próxima va a Kiev