El dominico polaco Tomasz Samulnik, describe la vida diaria de un convento en el centro de Kiev, en medio de la guerra.
El Secretario de Estado Vaticano expresó su consternación por el bombardeo del hospital maternal de Mariupol, al considerar que no había "motivaciones" para el ataque ruso a esa posición.
El arzobispo mayor de la Iglesia greco-católica dijo que desde el nazismo y las represiones de Stalin no se venían tanta cantidad de fosas comunes y personas sepultadas sin entierro cristiano.
El Card. Konrad Krajewski, enviado papal, llegó a Ucrania y aseguró que "toda la ayuda sigue llegando a su destino, a pesar de los bombardeos". También expresó su fe en que la oración parará la guerra