La "Iglesia de Áqaba, en Jordania, descubierta en 1998, datada entre finales del siglo III y principios del IV (293-303), anterior a las de Belén y Jerusalén.
El arzobispo de Mendoza destacó que entre todos, con sabiduría y discernimiento espiritual, resolvieron aquella discrepancia primera sobre la incorporación de los nuevos creyentes en Cristo.