Más de medio millón de personas sufren cortes de luz, calefacción y agua en pleno invierno. La Iglesia coordina ayuda y reclama apoyo material urgente.
En un comunicado el episcopado consideró importante "el cambio de modelo económico que pase de una economía de redistribución a uno de generar riqueza".
En el país escasean productos y servicios de primera necesidad, lo que ocasionó protestas masivas en varias ciudades, pidiendo electricidad, alimentos y libertad.
La Comisión Episcopal de la Comunidad Europea (Comece) hizo un llamado a la Unión Europea a la solidaridad energética de cara al próximo invierno.