El arzobispo de Córdoba declaró que "sentir que el Señor me declara hijo muy amado nos tiene que dar la fuerza para hacernos cargo de nuestra misión, que nuestra vida exprese que somos bautizados".
Con motivo del 142° aniversario del fallecimiento del fraile que fue obispo de Córdoba, se difundieron palabras del arzobispo destacan la figura de quien "murió como vivió, caminando".
El arzobispo de Córdoba invita a amar la pequeñez y a comprender que es el camino para la verdadera grandeza: "Pedimos al Señor esta gracia, se lo pedimos especialmente yendo al pesebre".
Fue en la apertura solemne de la Puerta Santa en la catedral Nuestra Señora de la Asunción. Concelebraron los obispos auxiliares Álvarez, Seirutti y Musolino y sacerdotes del clero cordobés.