En un comunicado, los obispos piden que el Perú "no abra las puertas a la cultura de la muerte" y que se cuide de la menor de manera adecuada. El agresor está en libertad restringida.
En medio de la prolongada crisis política del país, monseñor Miguel Cabrejos presidió la misa y el tedeum por el 202° Aniversario de la Independencia.
Los obispos peruanos se manifestaron ante la 'tercera toma de Lima', anunciada para este 19 de julio, haciendo un llamado al diálogo "a la gran familia peruana" para que no haya "ni un muerto más".
El arzobispado de Piura donó 15.000 pastillas de Paracetamol, más de mil botellas de suero rehidratante oral y 1.000 repelentes contra insectos.