La nueva restauración permitió eliminar las modificaciones que alteraron la expresión original de la talla barroca del siglo XVII y que tanta polémica generó entre sus devotos.
En virtud de este "hermanamiento", la basílica mexicana celebrará a la Macarena, cada 18 de diciembre, en tanto la sevillana cada 12 de diciembre a Nuestra Señora de Guadalupe.