La Eucaristía fue en la Iglesia Nacional Argentina Ntra. Sra. de los Dolores, en Roma. Participaron prelados y sacerdotes argentinos e italianos, y estuvieron presentes también autoridades locales.
El arzobispo de Santiago del Estero y primado del país agradeció el acompañamiento de la Iglesia en la Argentina, y pidió "seguir muy comprometidos con la causa de los pobres".
Durante el consistorio en el que fueron creados, el Papa les advirtió "que no se dejen deslumbrar por la seducción del poder" y que cultiven el encuentro con Jesús.
Lo consideran un reconocimiento a su fidelidad al Evangelio y destacan: "Tu cercanía con el pueblo de Dios, especialmente con los más pobres y sufrientes, son testimonio del espíritu del Buen Pastor".