Fue en respuesta a las acciones caracterizadas por el odio, tanto contra inmigrantes en general como contra musulmanes ya asentados en el país, desatadas en diversas ciudades del Reino Unido.
Los prelados hacen un nuevo llamado, preocupados por la grave situación humanitaria que viven múltiples comunidades del país, en medio de las confrontaciones y amenazas de grupos armados.
El diocesano de Buenaventura se dirigió desde el púlpito directamente a los líderes de los grupos criminales que imponen extorsiones en toda la ciudad.
En su mensaje al cierre de su CVXII asamblea plenaria, el episcopado colombiano exhortó a renovar la mente, para "construir una nación unida, reconciliada y en paz".