Al final de la audiencia general, Francisco hizo un llamado a la solidaridad para los dos países devastados por el terremoto, que causó casi 9.000 muertos e innumerables heridos.
"Está siempre en nuestros corazones", dijo el Santo Padre al saludar a los peregrinos presentes en la audiencia general de este miércoles 11 de enero.
Continuando con su catequesis sobre el discernimiento, invitó a custodiar el corazón de los "demonios educados, que entran en el corazón y, al final, comandan ellos nuestra alma".
"Sea una ocasión de encuentro", alentó este miércoles durante la audiencia general. También tuvo un pensamiento especial por el terrible sufrimiento del querido y martirizado pueblo ucraniano".