"Que haya más lugar para el perdón y la misericordia; así seremos testigos de esperanza", planteó el obispo de Mar del Plata en el marco del jubileo de los sacerdotes y diáconos de la diócesis.
La ceremonia comenzó con una peregrinación, desde el ingreso al Vallecito hasta el templo de Nuestra Señora de la Consolación. El primado explicó el objetivo pastoral de este gesto en el Año Jubilar.
Titulado "Anclados en la Esperanza", el canto se inspira en la vida y el testimonio de santa Mama Antula, y refleja la firmeza de aquellos que, como ella, anclan su vida en la cruz de Cristo.
El arzobispo destaca la importancia de ellas en su nueva carta pastoral, "Vive Cristo, nuestra esperanza". Pide pensar los proyectos pastorales como un proceso y alienta a recorrer el camino juntos.