El obispo de Avellaneda-Lanús, Mons. Rubén Frassia, participó sus reflexiones sobre la conocida parábola del Buen Samaritano, con la que Jesús explicó quién es el prójimo, al que hay que amar como a uno mismo. El prelado lo resumió diciendo que quien está cerca de Dios está cerca de la gente, y quien está lejos de Dios está lejos de la gente.
El obispo de Avellaneda-Lanús, Mons. Rubén Frassia, compartió sus reflexiones evangélicas con su comunidad diocesana y con un público que lo escucha en el programa "Compartiendo el Evangelio" que transmite por radios de la capital federal y del gran Buenos Aires.
Con una constancia notable de varios años y convencido de que los nuevos púlpitos son los medios de comunicación social, el obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Oscar Frassia, participa semana tras semana sus reflexiones sobre el Evangelio dominical a través de radios de la capital federal y del Gran Buenos Aires en un programa que titula "Compartiendo el Evangelio".
El obispo de Avellaneda-Lanús, Mons. Rubén Oscar Frassia, compartió sus reflexiones sobre la Santísima Trinidad. "¡Qué Misterio!, expresó. Es importante, agregó, entender algo de lo que es esa comunidad y esa comunión con Dios que es amor, un amor verdadero, el amor que da sentido a todos los amores en esta vida, en este mundo, en la sociedad, en la Iglesia".