El obispo de Avellaneda-Lanús, Mons. Frassia, comentó el Evangelio del 33er domingo del año litúrgico, en el que Jesús, hablando de los últimos tiempos, dice que "el cielo y la tierra pasarán pero mis palabras no pasarán". "Todo pasa -comentó el prelado de Avellaneda- pero Dios está presente siempre y si Dios está presente siempre, este Dios debe ser nuestra referencia; en quien uno se apoya, en quien uno confía, a quien uno ama entrañablemente".
Hay quienes tienen una foto con el Papa y se creen amigos del Papa y hacen alarde de ello. Pero ¿con qué intención se acercan a pedirle la bendición?, comentó el obispo de Avellaneda-Lanús, Mons. Rubén Frassia, al reflexionar sobre el episodio evangélico donde Jesús alaba la humildad de una viuda y desaprueba la aparatosidad con que actúan muchos.
El obispo de Avellaneda-Lanús, Mons. Frassia, manifestó que el acercamiento a Dios enriquece el servicio ante nuestros hermanos, pero el alejamiento de Dios empobrece la relación interpersonal entre los hermanos. Lo dijo al reflexionar sobre el pasaje evangélico de San Marcos donde Jesús dice que el primero de los mandamientos es el de amar a Dios y el segundo es amar al prójimo.
El próximo martes 23 de octubre, a las 19, el obispo de Avellaneda-Lanús, Mons. Rubén Frassia, presidirá una celebración eucarística en memoria de Mons. Dr. Agustín Casanova, con motivo de cumplirse ese día 20 años de su partida a la Casa del Padre.