El arzobispo mayor pidió al mundo "escuchar el dolor de Ucrania", al cumplirse hoy 10 años del inicio del actual conflicto ruso-ucraniano y a casi dos años del comienzo de la guerra.
A dos años del inicio de la invasión rusa, Mons. Mieczyslaw Mokrzycki denunció la 'lluvia de misiles y drones', sobre todo sufrida por los civiles que viven en las ciudades.
Al sugerir que la Cuaresma presenta una oportunidad para "la conversión y la renovación interior", Francisco alentó a cuidar a nuestros hermanos más necesitados.
El Papa rezó por la paz en Medio Oriente y Ucrania, condenando los bombardeos contra civiles, y recordó a las víctimas del Holocausto, afirmando que "el odio y la violencia nunca pueden justificarse".