Un año después de consagrar Rusia y Ucrania al Inmaculado Corazón de María, Francisco instó a los creyentes a no cansarse nunca de "consagrar la causa de la paz a la Reina de la Paz".
"Son el apoyo del pueblo de Dios", aseguró Francisco durante la audiencia general.
"Estamos tratando de utilizar toda nuestra creatividad" para reactivar las negociaciones de paz, comentó a la prensa el secretario de Estado del Vaticano.
El arzobispo mayor de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana anunció la realización de una jornada de ayuno, oración y limosna para el próximo 24 de febrero, al cumplirse un año del inicio de la guerra.