El arzobispo de La Plata aseguró que la Navidad "no es una alegría chiquita para unos pocos, es alegría para todo el pueblo", y destacó que Jesús nació en medio de la precariedad y la exclusión.
El Papa presidió la celebración en la basílica de San Pedro e invitó a los fieles a "redescubrir el significado profundo del nacimiento de Jesús como fuente de vida y esperanza para el mundo".
"Ahí voy a descubrir cuál es mi relación con el niño Jesús y con Dios, de una fe vivida intensamente", aseguró el administrador apostólico de La Plata.
El arzobispo de Buenos Aires presidió, en la catedral, la misa de Nochebuena, y le pidió a María "que acueste al niño Jesús en el pesebre de nuestro país".