La Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede emitió un decreto que concede este don a todos los fieles que participen en las celebraciones marianas durante 2026.
Sin autoridades presentes, el pueblo fue el gran protagonista de la celebración, presidida por el obispo, monseñor José Conejero Gallego. Una multitud acudió a honrar a su patrona.
Vecinos, autoridades locales y fieles se congregaron para compartir una tarde colmada de espiritualidad, historia y música popular. La misa central fue presidida por Mons. Ricardo Ayala.
La fiesta fue presidida por el obispo de Añatuya, Mons. José Luis Corral, quien pidió "ponernos bajo el manto protector de nuestra Virgen ante las muchas heridas abiertas que hay que curar".