Al clausurar el Año Jubilar, el arzobispo de Rosario agradeció los frutos de gracia recibidos e invitó a fortalecer la vida comunitaria y familiar como testimonio de esperanza cristiana.
Ezequiel Maceratessi, Iñaki Gómez y Matías Rodríguez recibieron el orden presbiteral por la imposición de manos del arzobispo Eduardo Martín en la parroquia San Juan Evangelista.
En el 300° aniversario de la fundación de la ciudad, el arzobispo destacó que la fe transmitida por las generaciones anteriores es una antorcha que los rosarinos están llamados a mantener viva.
El arzobispo de Rosario ratificó la declaración que firmó junto con otros obispos de la provincia y advirtió que eliminar la mención desconoce la historia, la cultura y la fe del pueblo santafesino.