El Estado está impulsando un mandato agresivo que busca castigar a los profesionales de la salud que se niegan a ayudar e instigar el aborto y aprobó un proyecto de ley que legaliza la eutanasia.
El 70% de la población teme las consecuencias de su aprobación y esperan soluciones distintas a las propuestas en el proyecto de ley que se está considerando, reveló una encuesta.
La especialista en bioética explicó los desafíos éticos y legales ante el final de la vida, y destacó el valor de los cuidados paliativos y la objeción de conciencia en la práctica médica.
La Iglesia calificó de "espeluznante" la posibilidad de ofrecer la muerte como salida al dolor, pues implica "renunciar a ofrecer alivio, acompañamiento y consuelo" a las personas enfermas.