En el Día de la Memoria, León XIV recordó la fidelidad a Nostra Aetate y se sumó a la voz de sus predecesores para que el horror del Holocausto no sea olvidado ni se repita.
León XIV pidió oraciones por los que sufren a causa de la guerra y la violencia, especialmente las víctimas del ataque terrorista a la comunidad judía en Sydney, Australia.
Durante la audiencia general, el Papa centró su reflexión en la declaración conciliar Nostra aetate, a 60 años de su promulgación en el Concilio Vaticano II.
El cardenal de Washington, Robert W. McElroy, condenó el asesinato de los dos empleados de la embajada de Israel, como "un acto de odio antisemita y asesinato".