"La guerra ha vuelto a estar de moda", lamentó el pontífice y manifestó su preocupación por la "debilidad del multilateralismo a nivel internacional" en su discurso ante el Cuerpo Diplomático.
En la noche del 31 de diciembre, la Iglesia Vondel, fue devastada por un incendio. El campanario de 50 metros y parte del tejado se derrumbaron, pero los muros permanecieron en pie.
El Papa se unió al luto de las familias y de toda la Confederación Suiza tras el trágico incendio en el balneario suizo de Crans-Montana que dejó un saldo de 40 muertos y más de 100 heridos.
El Papa presidió las primeras vísperas de la solemnidad de la Santa Madre de Dios en la Basílica de San Pedro. Invitó a la gratitud por el don del Año Santo.