En su saludo por el inicio de 2026, el obispo neuquino alentó a profundizar la sinodalidad y propuso vivir el nuevo año como un tiempo marcado por el amor que renueva la esperanza.
La primera sesión se centró en la escucha, uno de los tres grandes temas que orientan el camino sinodal. Serán un total de cinco sesiones.
Los prelados trabajaron y ahondaron sobre distintos temas de la vida de la región, entre los que se destacó el diálogo acerca de las diversas realidades sociales y eclesiales.
Organizada por Obras Misionales Pontificias, brindará herramientas concretas para animar y fortalecer la misión. Estará a cargo del sacerdote misionero Marcelo Barrena.