Durante diciembre y enero, cuatro hermanos recibieron el ministerio del lectorado en distintas parroquias de la diócesis, consolidando su formación hacia el Diaconado Permanente.
Mons. Liébana invitó al clero a un discernimiento comunitario ante la solicitud de la diócesis de Añatuya, que necesita un sacerdote para una parroquia que quedará sin pastor.
Integrada por representantes de distintas instituciones locales, contó con la participación del obispo de Chascomús, Mons. Juan Liébana. Buscan articular esfuerzos para afrontar esta problemática.
La celebración tuvo lugar en la capilla del monasterio San José dedicada a esta advocación mariana. De la celebración participaron fieles de comunidades diocesanas.