Al amanecer, en un espacio público y al aire libre, el obispo de Goya presidió la misa y animó a jinetes y fieles a vivir la fe desde el amor al prójimo, la cruz y las obras de misericordia.
Durante las celebraciones en Mercedes, el obispo invitó a vivir la piedad popular como camino de encuentro con Cristo, reconciliación y compromiso concreto de fe expresado en el servicio a los demás.
Cada 8 de enero, la Iglesia acompaña a quienes peregrinan a la ciudad correntina de Mercedes. El obispo invita a tocar la cruz depositando en ella la gratitud, intenciones, pesares y aflicciones.
"Hermano, la cruz sintetiza toda la fe cristiana", destacó el obispo Adolfo Canecín y recordó que ese espacio es para el acompañamiento de los peregrinos y devotos de la Cruz Gil.