Con una misa, procesión y diversas expresiones artísticas, la feligresía diocesana de Merlo-Moreno celebró a la Guadalupana con una multitudinaria fiesta de fe, comunidad y esperanza.
El obispo, Mons. José Díaz, presidió la misa central en la catedral bajo esa advocación mariana. Insistió en suplicarle por las necesidades del pueblo e invocó su protección ante cientos de flagelos.
La diócesis celebró con fervor la solemnidad de su patrono. La misa, presidida por el administrador apostólico, reunió a autoridades y fieles, e invitó a renovar la esperanza y el compromiso pastoral.
El obispo de San Francisco subrayó que estas celebraciones representan una "riqueza" de la vida comunitaria, con raíces en la primera evangelización y en la inmigración europea.