El arzobispo de Córdoba celebró la misa por la Semana Brocheriana en el santuario en honor al santo. "Venimos aquí también porque al sentirnos acogidos como peregrinos en clima de amistad", aseguró.
Más de 3.000 personas vuelven a caminar juntas detrás de una figura que ya no es sólo religiosa, sino símbolo cultural e identidad serrana. Semana Brocheriana, una fiesta del espíritu.
La propuesta combina oración, contemplación y silencio a través de un recorrido guiado con audios, música y un cuaderno personal, pensado para ayudar a profundizar su encuentro con Dios.
Durante tres jornadas, el clero riojano vivió un tiempo de encuentro, formación, oración y fraternidad, en el que pudo compartir la vida, descansar y renovar su espíritu pastoral.