Martes 27 de enero de 2026

Card. Rossi: 'Brochero, un atajo seguro para encontrarse con el Señor'

  • 27 de enero, 2026
  • Villa Cura Brochero (Córdoba) (AICA)
El arzobispo de Córdoba celebró la misa por la Semana Brocheriana en el santuario en honor al santo. "Venimos aquí también porque al sentirnos acogidos como peregrinos en clima de amistad", aseguró.
Doná a AICA.org

El arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Rossi SJ, celebró la Eucaristía el lunes 26 de enero en el santuario Cura Brochero, con motivo de la Semana Brocheriana.

"Venimos juntamente a pedirle a Brochero que nos de la fuerza para ponernos en camino. Hay que ir hacia adelante. Dios siempre nos espera adelante, y el Señor nos dice hoy en día, síganme, síganme", señaló.

El purpurado cordobés consideró que "es interesante que tu futuro no está en la provocación del pasado, el desafío queda en el salto hacia adelante, el Señor no nos hace depender del pasado, sino siempre del futuro". 

"Hay algo en el corazón que uno quisiera dejar. Hay un sabor de corazón, para uno ese sabor será la tristeza, para otro será el miedo, para otro será la culpa y para otro será una esperanza", continuó.

"A través de Brochero nos encontramos con el Señor"
El cardenal Rossi recordó además que "Cristo no necesita un pasado, necesita los ahora mismos. Ahora mismo vuelvo a casa con un deseo nuevo, con una esperanza nueva. Por tanto, y para ir a él, dice síganme. Es una invitación del Señor que también nos hace a través de Brochero. A través de Brochero nos encontramos con el Señor, Brochero es un atajo seguro para encontrarse con el Señor".

"Sí querido Brochero -continuó- venimos a tu casa, venimos a tu santuario, porque lo necesitamos en el camino cotidiano, porque este es el centro donde congregados como pueblo de Dios en familia, necesitamos expresar nuestra fe".

"Venimos a esta casa, a este santuario, porque aquí representamos a la Iglesia, no solo como institución, o un espacio físico, sino también como comunidad concreta. La Iglesia es como un rebaño", dijo. 

Y finalizó: "Venimos aquí también porque al sentirnos acogidos como peregrinos en clima de amistad, se nos hace más fácil abrir nuestros corazones, contarle a Brochero nuestra fatiga y culpa, nuestros anhelos y sueños, y permitir que Dios meta mano".+